
Mirando de puntillas el abismo, con ganas de saltar, ¿o no?, sí, con ganas de saltar pero sin atreverme a sacar las fuerzas para hacerlo.
No tengo paracaídas, ni hay nada que indique que abajo habrá un colchón mullido de sueños e ilusiones nuevas, pero atrae, lanzarse de cabeza, cerrar los ojos, gritar a pleno pulmón y dejarse caer, ¿a dónde?, ¿hacia qué enigma?, ¿importa hacia dónde?.
A la de tres, coger carrerilla, uno, dos .... ¿saltas?





