miércoles, enero 25, 2006

PIEDRAS


Tropezar con la misma piedra una y otra vez, aunque tenga caras, manos, bocas distintas, pero siempre de cabeza a darme el golpe de gracia que me deje noqueada un tiempo para después poco a poco empezar a levantarme, a trompicones, a tientas, intentado avanzar, recuperando el equilibrio despacio, paso a paso, levantando más la cabeza, los hombros más erguidos, despejando mi cerebro de las mismas frases, las mismas imágenes, los mismos recuerdos, hasta que voy cogiendo el ritmo, hasta que poco a poco voy pensando en cosas distintas, y ya no viene tu nombre a mi boca sin quererlo, ni cierro los ojos y veo tu cara, ni me pregunto qué estarás haciendo ahora.
Entonces me convezco a mi misma de que ya no va más, de que ya he dejado de estar hechizada, o enamorada, o gilipollas, hasta que una canción, una frase, una película, trae de nuevo la piedra hasta mí y me dejo caer.

3 comentarios:

DINOBAT dijo...

Hola que tal?, interesante el blog, nos leemos!, saludos,


JD

La Luna dijo...

Gracias por pasar por mi caos
Un saludo

Meritxell & Natalia dijo...

Si... hay veces que pensamos que ya hemos cerrado la puerta del todo, hasta que sin darnos cuenta un golpe da aire la entreabre de nuevo y nos recuerda que o la cerramos bien (y con pestillo) o cuando menos lo pensamos volverá a abrirse...todo depende de qué o de quién se esconda detrás de ella.

Besos.

Nat.