
Y mar, y una hora menos en el reloj, y varios grados menos de temperatura.
Voy a volver a hacer la maleta, esta vez sin bikini ni cremas solares y llena de jerseys de lana de cuello alto y bufandas .
Dentro de una semana estaré en Dublín, siete días para perderme por sus calles, sus pubs, sus castillos, para regocijarme con la buena compañía, las risas, las cervezas, con la nariz fría y sin pensar en nada que no sea disfrutar del viaje.
Cómo decía el amigo Kamelas al que voy a echar de menos por estos lares virtuales, hace mucho que no hago las maletas, así que ... tendré que ir pensando qué meto dentro, sólo las risas, el buen rollo, la complicidad y dejaré olvidadas la tristeza, los recuerdos y la melancolía.
P.D- Gracias a todos, los abrazos virtuales también calientan el alma y ayudan a cerrar con llave las puertas que no quieres volver a abrir.