
Veinte años esperando ver a George Michael en concierto, y aunque mis gustos musicales han cambiado mucho en este tiempo, joder veinte años me da vértigo pensarlo, siempre ha habido un hueco para el nuevo disco de George Michael, para disfrutar de sus letras y su música, y el martes por fin ... Palacio de los deportes de Madrid, hasta arriba de gente, un escenario de lujo, y en medio solo él, alucinante, regresión a los trece años con minis de kalimotxo incluídos.
Impresionante, sabía que me iba a gustar, pero no esperaba que tanto, más elegante que nunca, más político que nunca (muñequito hinchable de Bush con perrito faldero inglés incluído) y disfrutando tanto del concierto él como nosotros.
Mereció la pena la espera, IMPRESIONANTE.